Título: Rompiendo las normas
Autora: Katie McGarry
Editorial: Darkiss
Saga: Rompiendo las normas #1
ISBN: 9788468727493
Película: -
Serie: -
ME DICEN QUE SEA UNA BUENA CHICA, QUE SAQUE BUENAS NOTAS, QUE SEA POPULAR... NO SABEN NADA SOBRE MÍ.
No recuerdo la noche que cambió mi vida. La noche en que pasé de ser popular a ser un bicho raro y marginado. Y mi familia está decidida a que siga así.
Decían que la terapia me ayudaría.
No se esperaban a Noah.
Noah es el tipo de chico sobre el que me advertían mis padres. Pero es el único que me escucha. El único dispuesto a ayudarme a averiguar la verdad.
Sé que cada beso, cada promesa y cada caricia son algo prohibido.
PERO, ¿Y SI ENCONTRAR TU DESTINO SIGNIFICA ROMPER TODAS LAS NORMAS?
Rompiendo las normas es la primera parte de una saga escrita
por Katie McGarry y publicado por Darkiss.
Esta serie comienza con Rompiendo las normas, Crossing the line (Cruzando la línea, 1.5) Dare to you (Te desafío), Crash into you (Estrellarse en ti (?)), Take on me (Tomarte) y Red at night (Roja en la noche). Si os soy
sincera, había oído hablar muchísimo de él y siempre hubo críticas muy
positivas, pero lo dejé pasar muchas veces porque me daba miedo defraudarme con
él.
La primera
vez que oí hablar de este libro fue, hace un par, de años en un blog que seguía
muchísimo (actualmente ya no sube ninguna entrada) y lo ponía por las nubes
cosa que me llamo mucho la atención. El problema surgió cuando la bloggosfera comenzó
a llenarse de mil reseñas y todas –o casi todas- con críticas muy buenas y eso
hizo que tuviera mil ganas de leerlo, pero, cuando lo hice, me desilusioné
tanto que tuve que abandonarlo. Hace unas semanas decidí darle una oportunidad
de nuevo cuando lo encontré en la estantería de mi tablet y, la verdad, es que
la experiencia es muy diferente a la que tuve hace unos años.
Rompiendo las normas habla de dos historias: Una de la
injusticia del mundo hacia los adolescentes; y otra de que una pérdida de memoria
de una noche puede llegarte a joder la vida. Echo no recuerda nada sobre el día
que pasó de ser la chica más popular del instituto a la marginada. Noah vive
pensando en las formas de conseguir la custodia de sus dos hermanos pequeños.
Ambos se conocen lo que es vivir en un infierno y lo que es tener heridas
incurables y, eso, les unirá. ¿Podrán resolver juntos sus problemas o harán les
separen?
A pesar de
que he mencionado que esta segunda vez que la experiencia al leer este libro ha
sido muy diferente, no quiero decir que no hubiera parado de leer desde el
primer momento. La verdad, es que hasta bien avanzada la historia no pude
conseguir engancharme.
Uno de los
puntos que más me ha gustado de la historia son los capítulos en los puntos de
vista de los dos protagonistas. Gracias a esto he conseguido comprender mejor
su dolor y sus problemas.
En Rompiendo las normas tenemos como
protagonistas a Echo y Noah. Ella era la chica más popular del instituto hasta
que una noche todo cambia. Al día siguiente despierta en un hospital con un
montón de cicatrices de las que no recuerda su existencia. A los meses de
recuperarse decide volver al instituto, pero mil rumores ya pululaban impidiéndola
volver a ser la que era. Noah, por otro lado, es el típico malote del instituto
quién tiene un pasado oscuro (tópicazos). Él siempre se ha fijado en lo guapa
que es Echo, pero, hasta que no coinciden en el psicólogo del instituto, sus
caminos no se cruzan.
Os seré
sinceros: hasta que no descubrí un poco de qué iban sus problemas no pude
cogerles cariño a ninguno. Lo que más me gustó de Echo es que tiene un carácter
muy fuerte y no le gusta guardarse las cosas, pero no me llegó a encantar lo
suficiente como para enamorarme de ella. Por otro lado sí que me pasó con Noah.
Su lealtad, su enorme corazón y, sobre todo, su ternura me enamoraron totalmente.
Aunque la
historia en si no me hiciera llorar demasiado (sí, he llorado un poquillo, pero
sobre todo con las escenas de Noah), no puedo negar que algunas citas sí que lo
hicieran. Esto se debe en que a veces me veía tan reflejada en ellas que me
hacían recordar fragmentos de mi vida y soltar alguna lagrimilla sin querer.
(...)
- No mejora –dije yo-. El
dolor. Las heridas cicatrizan y no siempre sientes que te está atravesando un
cuchillo. Pero, cuando menos lo esperas, el dolor reaparece que nunca serás el
mismo.
Uno de los
puntos que menos me gustan es el final porque, a pesar de que me gustó más o
menos cómo quedó las cosas, no me llegó demasiado a la patata.
La relación
que hacían los dos protagonistas me enamoró. Sí a veces eran un poco ñoños y
muy empalagosos, pero, a diferencia de lo que sucede con la mayoría de parejas
literarias, me encantó. Como se apoyan el uno al otro, como buscan las
respuestas a sus problemas, la pasión que se profesan entre los dos…
simplemente preciosa.
Como conclusión: Rompiendo las normas es la primera parte de una trilogía que,
aunque no continúen con la misma historia, me ha encantado. Estoy deseando leer
las siguientes partes.
-¿Por qué la gente está orgullosa de mí cuando la vida es una mierda?
-Porque madurar significa tomar decisiones difíciles, y hacer lo correcto no siempre significa hacer lo que más te apetezca.













